Este domingo, 11 de enero, se celebra en El Hierro el primero de los tres conciertos previstos para la isla dentro del programa del XXV Festival de Música de Canarias para los meses de enero y febrero.
Se llevará a cabo en la Iglesia de La Concepción de Valverde a las 20:00 horas.
En esta ocasión, interviene el Coro del Teatro Mariinksy de San Petersburgo y se ofrece entrada gratuita gracias a la colaboración entre el Gobierno de Canarias, Canarias Cultura en Red y el Cabildo de El Hierro, así como el apoyo de la Diócesis de Tenerife.
En Rusia, la música coral es una de las formas de música más antiguas. En el ámbito musical, las ricas tradiciones de las representaciones corales se consolidaron hace ya mucho tiempo, y las óperas con temas nacionales o sociales se convirtieron en un suelo muy fértil para el desarrollo del arte coral.
En las primeras óperas rusas se prestaba mucha atención a las escenas corales y, en la ópera de E. Fomin Los cocheros en la posta, la canción nacional determinaba en su totalidad la idea dramática.
La obra del compositor M. Glinka proclamó el inicio de una nueva era en el desarrollo de la música coral rusa en el ámbito de la ópera, puesto que absorbió las virtudes de generaciones anteriores y a la vez sirvió de fuente de desarrollo de la música coral en la obra de futuros compositores. La relevancia internacional de la ópera rusa se ha consolidado gracias a compositores como A. Borodín, M. Mussorgsky, N. Rimsky-Korsakov y P. Chaikovsky.
El carácter rico y complejo de la vida, personificado por el trabajo de estos compositores, se corresponde a los diversos tipos de obras operísticas y al drama musical en general.
A partir de la segunda mitad del siglo XVIII, una compañía de ópera italiana empezó a actuar en el teatro Bolshoi de San Petersburgo. Con la inauguración del teatro Mariinsky en 1860, se fundó una compañía rusa de ópera de carácter permanente y cuyo componente más importante era el coro.
E. Napravnik desempeñó un papel especial en la consolidación y la expansión del arte coral y operístico ruso: a lo largo de su carrera, fue testigo de la escenificación de famosas óperas rusas y de la ampliación del repertorio del teatro. Gracias a las extraordinarias habilidades de los maestros corales K. Kucheri, I. Pomazankovo, E. Azyeyeva y G. Kazachenko, la ópera de San Petersburgo pudo contar con un coro excepcional que producía un bello y conmovedor sonido, un sonido único.
En la actualidad, el coro no sólo ofrece un rico espectro sonoro, sino también un elevado nivel de profesionalidad.