El director titular y artístico de la OST, Lü Jia, ha diseñado un programa en el que se integran tres compositores muy dispares: Mozart, Messiaen y Stravinski. El valor de la primera de las piezas que interpretará la formación musical dependiente del Cabildo de Tenerife radica en la precocidad de su autor, que la compuso con solo ocho años de edad, en la que se traduce una influencia de la música italiana y que supuso el comienzo del ciclo sinfónico del compositor austriaco que está integrada por 41 obras sinfónicas.
La primera parte de esta décimo segunda cita de abono de la OST se completa con “Las ofrendas olvidadas”, del compositor francés Olivier Messiaen, una pieza originalmente escrita para piano y arreglada por él mismo para orquesta, que se convierte a través de sus tres secciones tituladas en una muestra del fervoroso misticismo católico.
La OST afronta por primera vez la interpretación de “La consagración de la primavera”, pieza que el entonces joven y ya genial Igor Stravinski compusiera entre 1911 y 1913 para una producción de los Ballets Rusos de Sergei Diagilev. Su estreno en París se saldó con uno de los más sonados escándalos de la Historia de la Música Occidental. Stravinski presentó una obra que resultó revolucionaria en términos melódicos y sobre todo armónicos y rítmicos. Su dificultad en este último aspecto causó serias dificultades al cuerpo de ballet y sigue constituyendo todo un desafío para las grandes orquestas, como la propia Sinfónica de Tenerife, que, como hemos apuntado, lo afronta por vez primera en su historia.